Zakaria el suizo

La Suiza de Vladimir Petkovic dio un paso muy importante de cara a su clasificación para el Mundial de Rusia 2018. En un partido anticipado en su forma, en el que tendría que llevar la completa iniciativa con balón, el equipo suizo no brilló, ni mucho menos, pero supo presentar la paciencia indispensable que demanda un encuentro en el que el rival, Irlanda del Norte, coloca a tantísimos hombres por detrás del balón. En su fase de clasificación, Suiza mostró ciertos problemas para atacar posicionalmente aún siendo una fase para la que parece tener más facilidad, pero en ella hay capacidad para construir y profundizar de esa manera.
Camisetas de Fútbol de las Selecciones del Mundial 2018.
Al desborde de Shaqiri, el desplazamiento y ofrecimiento de Xhaka y a la clarividencia de Schär se le unieron uno de esos centrocampistas que puede convertirse en una pequeña revelación en el próximo Mundial. Denis Zakaria completó uno de esos partidos que hablan muy bien de un futbolista tan joven, y que expresan por encima de todo un potencial competitivo importante. Suiza es una selección que, articulada por esos tres primeros nombres, más Ricardo Rodríguez, tiende a oscilar durante los partidos.

Si bien tiene argumentos para ser versátil, aunque con algunos problemas defensivos, lo cierto es que la continuidad y el ritmo de su juego pende en ocasiones de un hilo, entendido esto como carencia y a la vez virtud, pues si bien pierde las referencias con cierta facilidad, tiene mimbres para remontar un resultado o tener a iniciativa para no pasar mucho tiempo defendiendo.
Para que esa sensación no fuera tal, Irlanda siempre permite a su rival la posibilidad de rehacer ataques. Al defender tan abajo y durante tanto tiempo, el dominio territorial en sus dos primeros tercios y la continuidad en el juego son más fáciles para el rival, pero a ello contribuyó el propio Zakaria, un mediocampista que puede desempeñar varias funciones dentro de un mismo encuentro. Más móvil que fijo pero con calidad para sumarse al circuito de pases y también hacerlo desde el plano físico, el centrocampista del Borussia Moenchengladbach se impuso en todo momento para no permitir contras y a su vez, darle fluidez a esa zona del campo. Petkovic viajó a casa con un resultado muy favorable, de la mano de un Zakaria que puede llamar mucho la atención en la próxima cita mundialista.
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Un Yayá Touré pero con mucha menos anarquía. El Borussia Mönchengladbach de Hecking juega con un centrocampista más posicional y un interior con vuelo -y tránsito- en zonas intermedias. Como dice Arroyo, es bastante versátil. No desentona a la hora de pasar, pero su mayor virtud es la de conducir y llegar con terreno por delante, e imponerse por físico a los demás. Es bastante alto (1.91 de altura), pero no por ello implica lentitud. Bastante intuitivo y con un especial encaje en el actual modelo del Gladbach que Dahoud (que es claramente un centrocampista más jugón). Apenas tiene 21 años y le ha costado al Gladbach unos 10-12 M€. Empieza a ser uno de los nombres propios de un Gladbach que intenta volver a Europa, tras unas últimas temporadas algo tumultuosas e inestables a nivel deportivo.